
CAMINO, VERDAD Y VIDA
Marzo 2022, Mérida, Yucatán
Las obras de esta exposición parten de una regurgitación plástica, espiritual y lingüística de diferentes sistemas de creencia y dominación, como una manera de reflexionar sobre cómo sus funcionamientos inciden en nuestra concepción de realidad, verdad y deseos.
Andrea Can presenta una instalación sonora que envuelve al espectador en un discurso de un coach motivacional. La base de la instalación es una réplica cutre del stand usado por el coach en el cual Andrea ha escrito una de las frases de su coaching: “La felicidad no es para víctimas”.
Mario Ceh monta una escultura relacional en la cual el espectador es invitado a frotar una deidad invisible. El relato que acompaña esta pieza es sobre una persona cercana al artista que tuvo una serie de contactos paranormales. Una incógnita que solo es tangible por experiencia directa.



Alejandro Cobá vincula la historia de La Plancha y la industria henequenera a la actual industria cultural en Yucatán a través de una video instalación. En el camino de estas líneas podemos observar promesas de modernización, desarrollo/explotación laboral y destino.



KI Ávila López creó un rosario que reconoce las violencias que afectan a las mujeres y promueve la sororidad. Una reapropiación de la ritualidad católica que por mucho tiempo ha impedido la sororidad entre mujeres, ahora enfocada como una ceremonia de enunciación y acompañamiento. En el altar del rosario se encuentra una santa de rostro reflejante que busca acuerpar en su imagen a las asistentes del rosario.



CAMINO,
VERDAD
Y VIDA
Marzo 2022, Mérida, Yucatán
Las obras de esta exposición parten de una regurgitación plástica, espiritual y lingüística de diferentes sistemas de creencia y dominación, como una manera de reflexionar sobre cómo sus funcionamientos inciden en nuestra concepción de realidad, verdad y deseos.
Andrea Can presenta una instalación sonora que envuelve al espectador en un discurso de un coach motivacional. La base de la instalación es una réplica cutre del stand usado por el coach en el cual Andrea ha escrito una de las frases de su coaching: “La felicidad no es para víctimas”.
Mario Ceh monta una escultura relacional en la cual el espectador es invitado a frotar una deidad invisible. El relato que acompaña esta pieza es sobre una persona cercana al artista que tuvo una serie de contactos paranormales. Una incógnita que solo es tangible por experiencia directa.



Alejandro Cobá vincula la historia de La Plancha y la industria henequenera a la actual industria cultural en Yucatán a través de una video instalación. En el camino de estas líneas podemos observar promesas de modernización, desarrollo/explotación laboral y destino.



KI Ávila López creó un rosario que reconoce las violencias que afectan a las mujeres y promueve la sororidad. Una reapropiación de la ritualidad católica que por mucho tiempo ha impedido la sororidad entre mujeres, ahora enfocada como una ceremonia de enunciación y acompañamiento. En el altar del rosario se encuentra una santa de rostro reflejante que busca acuerpar en su imagen a las asistentes del rosario.


